El día 20 de junio celebramos en España el Dia Mundial de las Tapas Españolas. Y lo escribo así, en mayúsculas, porque la Tapa Española se merece todo nuestro respeto. Como bon-vivant, disfrutón y propietario de una maravillosa tienda gourmet online, me autoproclamo embajador de la gastronomía española y, por ende, del Tapeo – así, en mayúscula también -, la mejor costumbre española.

    El Día Mundial de las Tapas Españolas fue instaurada en 2010 por la asociación Saborea España con el apoyo del Ministerio de Turismo en el contexto de la crisis económica con la intención de impulsar el consumo en hostelería. Aunque ya no hay crisis – eso nos dicen y yo quiero ser optimista – me gusta que siga vigente este día tan genuinamente español.

    Una buena costumbre

    Tal vez no seas de por aquí – ya que como mi tienda gourmet es online, llego allende los mares – y no estés familiarizado con esta costumbre tan sencilla y placentera: el Tapeo consiste en acompañar tu bebida de una pequeña cantidad de comida. El Tapeo, eso sí, requiere de la compañía de seres muy queridos. Tan queridos como para poder compartir una y otra vez el tándem bebida y Tapa. Y dejarse llevar.

    Hay infinidad de tapas españolas, desde las más tradicionales como la de tortilla de patata, croquetas o ensaladilla rusa hasta las más innovadoras, como las que preparo yo – y comparto contigo -, vease: tapa de tomate a la plancha con pesto, rillettes de pato con mermelada de mango sobre tosta de grosellas o coca de brandada de bacalao, cebolla confitada y pimiento de cristal. Puede sonar complicado, pero no lo es. Ya sabes que no me gusta complicarme la vida.

    El origen de las tapas españolas

    Se dice que la costumbre del tapeo comenzó gracias al rey Alfonso X “El Sabio” – y tan sabio, la verdad-. El rey dispuso que en los mesones no se sirviese vino si no era acompañado de comida para evitar que el alcohol se subiera rápido a la cabeza. La tapa se colocaba sobre la jarra o el vaso en el que se servía la bebida, haciendo la función de una “tapa”. Audaz ocurrencia para evitar que entraran bichos en el interior del vaso. En aquellos tiempos las tapas consistían en unas lonchas de jamón o de otros embutidos como el chorizo.

    Otra teoría, sin embargo, sostiene que su origen fue más adelante, a raíz de una anécdota que afectó personalmente al rey Alfonso XIII – hablamos del siglo XX en lugar del XIII…obviamente prefiero la primera versión, más arcaica y medieval -. Al parecer cuando se encontraba en plena visita oficial en Cádiz, pidió una copa de vino. En ese momento entró una corriente de aire y, para evitar que la copa se llenara de arena, el camarero decidió poner un platito con jamón justo encima. Al rey pareció gustarle esa idea y rápidamente la Corte que le acompañaba decidió imitarle.

    Es innegable el efecto que han tenido las Tapas Españolas alrededor del mundo, que no sólo es gastronomía sino también cultura. Además, es la manera perfecta de combinar distintos sabores en un bocado y alegrar el paladar.

    Yo selecciono los productos gourmet y te propongo un menú. Tú te preparas un festín en 15 minutos. Así de sencillo.

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